Al volver de vacaciones, en la clase nos esperaba una sorpresa. Después de
contar las figuras del booklet, nos pusimos a buscar a Sam como hacemos cada
día, pero no pudimos encontrarlo. Los niños se levantaron, buscaron en la pared
donde solemos colgar su imagen, algunos de ellos incluso querían abrir los
cajones insistiendo en que debía de estar allí. Pero Sam no estaba por ningún
parte. De repente oímos unas “risitas” (a los niños les encanta el
teatro) y cuando les señalé una caja, empezaron a sonreír. Los que conocían la
caja por haberla visto el curso anterior en las clases de Linda, estaban súper
emocionados.  Llamamos a la caja “knock, knock, knock”, contamos hasta 10
y cuando la abrimos apareció un muñeco muy dulce… nuestro nuevo Sam. ¡Qué
emoción! Tuvimos que inspeccionarlo: qué ropa llevaba y ¡qué zapatos rojos tan
chulos!. 

Todos le saludaron y le dieron besos. Bueno, no todos, porque algunos
chicos ya son demasiado mayores como para ir besando muñecos… 

Y entonces, el
nuevo Sam, con “su voz” graciosa preguntó a los niños: “What´s your
name?”, “Are you a boy or a girl?” y ellos sin excepción le respondieron
sonriendo. Sam también sabe bailar y los niños se pusieron alrededor de su nuevo amigo cantando y bailando. Cuando Sam llora porque está triste, todos
corren a darle abrazos. Así  que para comenzar el nuevo año con buen pie,
el muñequito Sam trajo sonrisas y diversión a nuestra clase.


Ildiko Horvarth teacher at Kids & Us Zaragoza