Esa sensación de sequedad de boca y las
manos sudorosas ya son historia, ¡y es que estos niños son un amor!  Al principio estaba preocupada, “¿y si son
muy revoltosos? ¿Y si no me hacen caso?”, pero esas inquietudes resultaron ser
infundadas. Nada más entrar por la puerta te dirigen una sonrisa enorme que de
inmediato te pone de buen humor. Ya el primer día me sorprendieron cuando,
después de preguntarles cómo están, siendo tan pequeños fueran capaces de
responder “I’m fine thank you, and you?”.

Kids&Us es un mundo aparte. Como me
dijeron a mí nada más entrar, es un mundo de colorines. Los niños se lo pasan
de maravilla haciendo las distintas actividades, y cuando ellos se los pasan
bien, yo también.

Elena Cester, teacher at Kids&Us Zaragoza