La experimentación es, sin duda, un elemento importante en la vida de los más pequeños. Desde que son bebés, están dispuestos a manipular todo aquello que caiga en sus manos y la búsqueda de estímulos es constante. La ciencia ofrece múltiples posibilidades para maravillar a niños y niñas de cualquier edad, ya que el experimento ofrecerá diferentes resultados para cada uno, dependiendo en el momento madurativo que se encuentre. 

Hoy os proponemos un experimento muy fácil que podéis hacer en casa y que será perfecto para repasar los colores en inglés con vuestros hijos. Para hacerlo solo necesitaréis cuatro materiales:

  • Botes de cristal
  • Agua
  • Colorante alimenticio
  • Linterna

Los pasos a seguir también son muy sencillos. Rellenamos la mitad de los botes con agua y, a continuación, añadimos unas gotas del colorante alimenticio. Según la cantidad, el color será más o menos intenso. Os recomendamos empezar con menos gotas para ver las diferentes tonalidades e ir añadiendo poco a poco más y, de paso, ¡poder aprovechar para repasar los números en inglés! 

Ahora ya solo nos queda cerrar bien el bote, apagar la luz y encender la linterna. La luz se reflejará y nos saldrá el color que hayamos puesto en el bote de cristal. 

Esto sucede porque la luz atraviesa el vidrio y después proyecta los colores que contiene, con lo que obtenemos un efecto parecido a las vidrieras. Esta actividad la podéis realizar a oscuras con una linterna y también se puede aprovechar la luz natural y observar los resultados de este modo. 

 

Este juego está recomendado para niños de cualquier edad, ya que el descubrimiento de los colores es muy atractivo para todos. Además, debido a su fácil desarrollo, pueden participar en la totalidad del proceso: echando el agua, contando las gotas del colorante… De este modo, se sentirán los auténticos protagonistas del experimento, lo que despertará su interés y hará que disfruten al máximo de este momento científico casero.