El pasado mes de octubre el
mundo de color de Kids&Us llegó a La Muela de la mano de Mousy, Linda, Sam,
Emma y Oliver. Cada miércoles todos estos personajes me acompañan para que los
niños de la academia Ágora se diviertan aprendiendo inglés con ellos. Sus
aventuras siempre consiguen arrancar una sonrisa a los más pequeños que al
igual que los padres están encantados con nuestra metodología.

El primer día los Sam
llegaron muy contentos diciéndome que venían a inglés sin saber muy bien en qué
consistía eso. Pero sorprendentemente nadie se extrañó al encontrar una
profesora que no conocían y que además hablaba raro. A día de hoy todos tienen
muy claro qué es eso del inglés y contestan con seguridad cuando al comenzar la
clase les pregunto “How do you feel?” o “Are you a girl or a boy?”.

Mousy y Linda también tenían
muchas sorpresas preparadas para los niños y niñas de uno y dos años que
llegaron expectantes deseando descubrir qué se escondía en todas esas cajas.
Pero no solo consiguieron sorprender a los más pequeños con sus juegos y
canciones sino que los padres también se quedaron boquiabiertos al descubrir el
chocolate, los caramelos o las galletas que salían de las cajas y cómo sus
pequeños eran capaces de pedirlos en inglés. Al igual que Linda ellos también
ya se han convertido en niños y niñas mayores y después de un periodo de
adaptación ya entran a clase solitos. Los lloros de los primeros días han dado
paso a las caras y saltos de alegría cuando salgo a buscarlos para entrar a
jugar con Linda. Estoy segura que sus papás y mamás también se quedarían muy
sorprendidos de ver cómo cambian los pañales a Bunny y le enseñan a ir al baño
solito. 

Por su parte los Mousy avanzan a pasos agigantados. Las mamás y yo
estamos encantadas de ver como siguen la dinámica de la clase, pronuncian sus
primeras palabras en inglés y siguen las canciones de Mousy que enseguida
reconocen cuando le das al “play”.

Poder manipular cosas reales en clase de inglés es algo que también sorprendió a los alumnos del
grupo de Emma y Oliver desde el primer día. Éstos, al ser más mayores, sí que
se extrañaron al ver que sólo hablaba inglés, pero enseguida se dieron cuenta
de que podían entenderme sin esfuerzo y a día de hoy ya es algo muy normal a lo
que no dan importancia. Para ellos esto es muy divertido ya que no son
conscientes de lo que están aprendiendo, simplemente se divierten contando
historias y cantando canciones. Cada aventura que vivimos con estos personajes
les gusta más. Para ellos es muy normal eso de entrar en clase para cantar y
bailar, en cambio, el resto de alumnos de la academia, que nos ven salir de
clase cantando para ir al baño todos juntos, se quedan un poco extrañados y con
un poquito de envidia al ver con la facilidad con la que aprenden la lengua y
lo bien que se lo están pasando.

Es una delicia ser testigo
de sus progresos y de ver cómo avanzan pasito a pasito con el Inglés. Me
enternece saber que todo el esfuerzo y la ilusión que pongo para que el inglés
cale en ellos da sus frutos y se amplía al llegar a casa. Sin ir más lejos, una
de las pequeñas Lindas me imita haciendo de profesora de su hermana que también
viene a clase de Mousy. Y por sí mismas se dedican a abrir cajas en casa a
ritmo de “Knock, knock, knock. What is in the box?” para descubrir lo que hay dentro.

Marta Blasco, teacher at Kids&Us Zaragoza