No es difícil que tengamos asociados el término “examen” con otros conceptos poco alentadores como “control” o “hincar codos” y con emociones a menudo negativas como “nerviosismo” o “preocupación”. Los exámenes pueden generar cierta ansiedad cuando tratamos de rendir altamente en los mismos. Sin embargo, pese a su connotación popular, los exámenes no son un método de castigo ni son negativos en sí mismos: son una herramienta más del propio aprendizaje, de gran utilidad, y pueden ser no sólo cómodos sino incluso muy divertidos!

 

¿Para qué sirven los exámenes? Ya se ha mencionado que los tests y exámenes son un método de evaluación del conocimiento y de las competencias adquiridas a lo largo de un cierto tiempo. En el caso de Kids&Us en concreto, sirven esencialmente para llevar un seguimiento del aprendizaje y también, para  valorar la competencia lingüística que han desarrollado los alumnos en ese tiempo (exclusivamente oral en el caso de los más peques y oral y escrita a partir de Ben&Brenda). Como tales, son una de las herramientas que tenemos que dan una información muy valiosa a los profes pero sobretodo, a los propios niños y niñas y a sus papás y mamás: el aprovechamiento que están haciendo de su inmersión en el inglés.

            

 Los tests que se realizan periódicamente nos cuentan, por un lado, la evolución que experimenta nuestro niño o niña en la comprensión y el uso del inglés – lo que es muy útil para comprobar que efectivamente están progresando en su aprendizaje y que llevan un nivel acorde a nuestras expectativas y las del centro-. Que el peque conozca su progreso es igualmente muy positivo, pues funciona como una inyección de satisfacción y seguridad que motivará sus siguientes aprendizajes. Por otro lado, dan retroalimentación a los profesores y profesoras sobre qué aspectos podrían mejorarse a nivel didáctico para procurar que sea más fácil para todos desarrollar las aptitudes lingüísticas de  escribir, leer y expresarse en inglés. Esto es especialmente útil en casos donde el rendimiento de un niño o niña no ha sido tan alto como se esperaba, siendo el primer paso para diseñar estrategias más personalizadas para ayudar e incentivar a los peques.

 

¿Cómo se trabaja con exámenes en Kids&Us? En nuestros centros, los exámenes son tan sólo una pequeña parte más del día a día y tienen la misma importancia que las actividades,  los juegos, y las dinámicas extra que se realizan diariamente dentro del aula. De hecho, tienen la misma estructura que las rutinas y los ejercicios realizados en cada clase, por lo que no suponen una novedad ni un desafío difícil de encarar para los pequeños. Además, para reducir al mínimo su carácter formal y a veces estresante, se realizan de una manera distendida y familiar, haciendo siempre uso de material con el que los niños están habituados a trabajar, no haciendo hincapié en los fallos sino en los aciertos y ofreciendo recompensas al finalizarlos independientemente del rendimiento. Este intento porque se sientan cómodos en todo momento da indudablemente sus frutos: los peques acuden a ellos sin miedo y acaban muy contentos.

 

Pero, ¿cómo suprimir la carga negativa que los exámenes pueden tener sobre nuestros hijos e hijas? No tratándolos como algo fuera de lo común. Debe normalizarse su presencia dándole un cariz menos serio de forma que no generen demasiada expectación ni nerviosismo. La sobrepreocupación por la nota numérica no beneficia al pequeño, pues podría invitarle a compararse con sus compañeros/as o a exigirse rendir demasiado alto, generando frustración de no conseguirlo en el siguiente test. Por último, es esencial que no sean los propios niños y sus capacidades los que se sientan evaluados, sino tan sólo el nivel de trabajo y de interiorización de los contenidos de las historias y actividades que realizan día a día con tanta ilusión, motivo por el cual se arrojan generalmente resultados muy positivos.

-Bárbara Giménez-