Diego va a divertirse a clase de Linda una vez a la semana y, aunque ese ratito lo aprovecha mucho, es muy importante la continuidad en casa.

Poco a poco nos vamos dando cuenta de que la repetición y su uso en sus rutinas diarias, hacen que se familiarice y encuentre sentido a todo lo que está aprendiendo. De esta manera, nosotros tratamos de marcarnos unas rutinas, dedicando un tiempo a jugar con el libro de Linda y a escuchar los audios.

Aunque algunos días vamos de lado a lado y nos parece que es complicado sacar ese tiempo, en realidad luego es mucho más sencillo. Nosotros tenemos que coger el coche cada día y nos resulta un buen momento para escuchar el CD de las canciones y diálogos. Así, lo escuchamos y cantamos todos juntos. Los audios son divertidos y muy pegadizos. A veces acabo cantando yo sola ¡incluso cuando Diego ya no está conmigo…! J.

Algunas veces, aprovechamos también la hora del baño para escuchar las canciones mientras se está bañando, puesto que es un momento en el que él está contento y relajado.

Para trabajar el libro de solapas de Linda, el centro nos facilita una serie de herramientas, que incluyen una guía muy útil y muy fácil de seguir. Nosotros lo hacemos después de recogerlo en la guarde, cuando llegamos a casa. Es importante buscar el momento y aprovechar cuando el niño está receptivo. Para ayudarme, empecé a utilizar el “Talking pen”, un bolígrafo que lee la tinta de sonido del libro y que describe lo que aparece en las imágenes. Esta herramienta despertó muchísimo la curiosidad de Diego y nos ha ayudado realmente a la hora de repasar en casa. ¡Le encanta usarlo e ir descubriendo lo que hay detrás de cada solapa!

A veces, captar la atención de Diego es una tarea difícil porque se distrae con lo mínimo y es un niño muy movido, pero el libro es muy ilustrativo, está lleno de colores, con imágenes que representan sus vivencias y su día a día… los balloons (globos), las bubbles (burbujas de jabón), el cuarto de Linda con sus juguetes, el parque o Bunny lavándose las manos o dándose un baño. Las temáticas tratan de ser lo más reales posibles, para que los peques encuentren sentido a lo que aprenden. Ahora que estamos trabajando el momento en el que Diego debe empezar a dejar de usar pañal, nos sirve de apoyo el hecho de que Bunny también empiece a hacerlo y Linda le enseña a sentarse en el potty (orinal) o toilet (váter).

Diego, al igual que todos los niños de su edad, se siente identificado con todas estas situaciones y, aprender junto a Linda y Bunny, se convierte en una tarea más sencilla y divertida.

La hora de acostarse también podría ser un buen momento para descubrir las historias de Linda. Es bonito dedicar un tiempo a repasar y compartir con nuestro peque sus progresos pasito a pasito. En definitiva, en nuestro día a día, nosotros los papás y mamás vamos viendo cuándo es el mejor momento para dedicar ese ratito a observar cómo se va consolidando el aprendizaje de nuestros hijos, mientras disfrutamos con ellos.